EL BRILLO EN LA CERÁMICA

 

22 de abril 2026, TIERRA Sellada

Hola amig@s, primero que nada, me quiero disculpar por no haber escrito en tanto tiempo, han sido momentos de investigación y mucho trabajo, en fin … Pero ya estoy de vuelta, en esta ocasión quiero hablarles sobre la búsqueda del brillo en la cerámica. Les cuento que este post ya lo tenía escrito hace tres semanas, pero después de revisar webs en idioma original observé algunos detalles que desde mi punto de vista aportan en el entendimiento de la búsqueda del brillo en la cerámica. De ahí que lo reescribí varias veces😂

El brillo metálico en la cerámica no se reduce a una cuestión decorativa, sino que también responde a variantes sociales como veremos a continuación. Pero, al mismo tiempo el resultado de una búsqueda material a partir de la física y la química, es decir, una forma de trabajar la luz sobre la superficie.

El nacimiento del brillo prohibido, lustre islámico

No existen fechas exactas a la hora de determinar el inicio de esta técnica, se presupone se desarrolló entre los siglos VI y IX.  A partir de la expansión de la religión islámica en tierras mesopotámicas, cuando los abasíes ascendieron al trono del califato de Bagdad <actual Irak> en el período islámico temprano. El uso de oro y plata en la mesa se restringió por el islam, dando lugar a la búsqueda de la imitación del acabado metálico.

En este contexto, el lustre surge no solo como un acabado ornamental, sino también como una solución tanto técnica como cultural. Como señalan Matin y Tite (2025), no es posible determinar con precisión su lugar de origen, ya que muchas de estas piezas se identifican por su tipología y no por hallazgos in situ. Estos autores consideran que las primeras manifestaciones del lustre corresponden a las denominadas cerámicas de Samarra.

Copa Samad ibn.Ali,
 Museo de Arte Islámico, 
recuperado de: 
abou-alhool

Sin embargo, otras posturas ofrecen una lectura distinta. Autores como Akbari Timur, así como lo expuesto en Damagostar.blog, atribuyen el origen de esta técnica a Egipto. Esta hipótesis se apoya en la copa de Samad ibn-Ali, una pieza de vidrio que presenta efectos de lustre, lo que sugiere que la técnica habría sido aplicada inicialmente sobre el vidrio antes de trasladarse a la cerámica.

Por lo tanto, no es posible establecer con certeza un único origen. Pero si, que la ciudad de Kashan tuvo una notable producción en el período de los sultanes Selyúcidas y Mongoles (1037-1042 d.c). Donde se la conoce como cerámica Zarin-fam.

Zarin-fam del período Selyúcida (Irán) siglo XIII,
recuperado de 
Dastan Group

Detalle del Jarrón de las Gacelas,
Museo de la Alhambra, 1362-1391,
 recuperado de: legadonazari

Con la expansión del imperio islámico en el califato Omeya, esta técnica llegó hasta las tierras conquistadas en Al-Ándalus, donde también adquirió gran relevancia. En este contexto, pasó a conocerse como “obra de Málaga”, debido a su notable difusión y popularidad. Entre los centros más destacados también se encuentra Manises, reconocido por su importante producción de cerámica de lustre.

Después que el lustre llegara a la península Ibérica junto con la expansión del imperio islámico, ésta comenzó a difundirse. Aunque tardíamente, en el renacimiento italiano se logró imitar la cerámica que por lo común llevaba lustre. Pero, no fue hasta el siglo XVI que ésta realmente comenzó a llevarlo. En Deruta que es la primera ciudad italiana donde se desarrolló la mayólica, se puede observar un lustre monocromático oscuro que usaba fuertes relieves para resaltar este acabado. Deruta no fue la única ciudad donde se desarrolló el lustre en Italia, sino también en Cafaggiolo y Gubbio, siendo la última aquella donde se encontrarían lustres con otras gamas cromáticas, especialmente el rojo rubí propio de esta ciudad.

Lustre, Museo de la cerámica de Mánises, recuperado de: manisescityofceramics

Ánforas con lustre, Museo Opificio Rubboli, recuperado de: tripadvisor

La ciencia detrás de la magia: el proceso del lustre metálico

Pero, ¿cómo se lograba este maravilloso efecto? Se trata de un proceso complejo cuyo conocimiento fue guardado durante siglos. No fue sino hasta 1557 cuando Piccolipasso publicó los secretos del lustre en su libro Li tre libri dell’arte del vasaio. Aquí, cabe mencionar que el lustre era una técnica particularmente difícil de dominar: de cada 100 piezas, apenas 6 se consideraban exitosas. Esta baja tasa de acierto convirtió a la cerámica con lustre en un objeto de poder y ostentación, codiciado por las élites de la época. La dificultad de esta técnica radica en su extrema sensibilidad: una mínima variación en la temperatura o en el grosor del pigmento puede determinar la diferencia entre el éxito y el fracaso.

 

Gama de rojos en lustre,
 recuperado de manisescityofceramics

Mohammad Tovaslian, 2023, plato con lustre 
recuperado de: pottery.tavassolian
Para el logro del efecto metálico propio de esta técnica se usaba plata y cobre para lograr una apariencia metálica e iridiscente. De tal manera que, dependiendo de la proporción de cobre y plata la cromática puede variar desde el amarillo y verde hasta marrón y rojo.La decoración con lustre no es un simple vidriado, sino que se trata de una capa decorativa extremadamente fina de 100 a 1 μm que se deposita sobre la pieza esmaltada y cocida adquiere su apariencia metálica tan característica. Este procedimiento consiste en tres fundamentales pasos:

          Preparación: se realiza una mezcla de sales y óxidos metálicos, especialmente cobre y plata, en la antigüedad se usaba azufre con óxidos. Estos a la vez son mezclados con arcilla roja y vinagre para facilitar su aplicación, también se puede añadir poco de goma arábiga en su composición para que se fije a la pieza, tomando en cuenta el acabado que se busca: esgrafiado o decoración a pincel.

     Aplicación: debe ser muy cuidadosa e ideal, una capa muy delgada se verá gris en lugar de lustrosa. Por lo general este tipo de acabados se colocan con pinceles finos e incluso llegaron a colocarse con plumas en la antigüedad. La pieza debe estar completamente limpia sin polvo ni grasa y esmaltada. cualquier mínimo rastro de suciedad se verá en el lustre.

·          Cocción, la fase decisiva. Este tipo de acabados son tercera quema, pero se los realiza en una atmósfera de reducción a baja temperatura. La quema se la hace entro los 600 -800 °C y aquí es donde la magia ocurre. Una vez ablandado el esmalte base de la pieza, las sales metálicas se descomponen y sus iones migran hacia su superficie depositándose sobre ella y creando así una fina lámina.

·         El descubrimiento, una vez que el horno se ha enfriado las piezas se sacan y aunque pueden verse grisáceas, después de frotarlas ligeramente comienzan a aparecer los colores. Dorado, cobrizo, iridiscente, rojo rubí, verdes e incluso se ha sabido que se han conseguido violetas y azules.

     El lustre es un efecto visual complejo, donde técnica y contexto histórico se entrelazan. Este brillo propone otra forma de entender el valor más allá de los materiales preciosos: no como materia en sí misma, sino como el conocimiento del fuego, la química y el tiempo. Es decir, el lustre no es un accidente, sino una construcción consciente que transforma la superficie cerámica en un espacio de experimentación con la luz.

La filosofía en el oro, la vía reparadora del Kintsugi

Otra cultura que trabajó con el oro dentro de su cerámica, es la japonesa. La técnica del Kintsugi, la cual se cree se originó en el Muromachi, siglo XV. Aunque otras fuentes históricas mencionan que es probable que se haya originado entre el Muromachi y el Azuchi Momoyama (XIV-XVI). Se conoce que el contexto en estos períodos era: la fragmentación política y destrucción física. Por lo que la clase guerrera adoptó el Budismo Zen que promulgaba: la impermanencia, aceptación del cambio y no apego. Preceptos que se piensan son reflejados en la técnica del kintsugi de la siguiente manera:

               La pieza rota no es un fracaso, sino el reflejo de la realidad, cada objeto tiene en su cuerpo memoria de su uso y sus accidentes.

               La rotura no se oculta, se repara con belleza.

               El valor no está en la pureza sino en la nueva forma, lo roto no necesita esconderse

Aunque el contexto de guerras, junto con el wabi-sabi <una filosofía estética del siglo XV que acepta los defectos y las imperfecciones> pudieron haber constituido el terreno propicio para el surgimiento del Kintsugi; es importante considerar también otro factor, la ceremonia del té, funcionaba como un espacio de exhibición y lujo destinado a la aristocracia.

En este sentido, los utensilios utilizados en dicha práctica eran objetos costosos y altamente valorados. Por ello, es posible que al romperse, no solo se buscara repararlos, sino hacerlo incorporando un gesto de ostentación, lo que explicaría el uso del oro en estas reconstrucciones.

Taza de té de celadón, Museo Nacional de Tokio, 
recuperado de: base de datos colecciones integradas 
de los institutos nacionales
 para el patrimonio cultura
l

Algunas fuentes mencionan que el shogún Ashikaga Yoshimasa amante del Chanoyu, envió a reparar en China una taza de té que se le había roto, mientras que otras fuentes mencionan que ya la heredó con fisuras. Sin embargo, al tratarse de una pieza de celadón difícil de reemplazar, fue devuelta con grapas metálicas que no se veían bien estéticamente <la reparación con grapas en cerámica era comúnmente realizada, incluso se han encontrado vasijas griegas con esta misma reparación>. Por lo que solicito a sus artesanos que la buscaran la forma de reparar pero con belleza. Los artesanos propusieron la laca Urushi (savia del árbol Toxicodendron vernicifluum) acompañada de polvo de oro y así surgió la técnica del Kintsugi. 

Estas grapas, de gran tamaño <como se observa en la fotografía>, recibieron el nombre de ba kou ban (“grapas de langosta”), por lo que se nombró así a esta taza de té. En este punto, es importante aclarar que la técnica de reparación de cerámica con laca no es reciente. Como se menciona en el blog Chicas Kintsugi, se han encontrado piezas del período Jomon que ya habían sido reparadas mediante este tipo de procedimiento.

Técnica Kintsugi, 
recuperado de: Shimada museum


Aunque es cierto que la técnica del Kintsugi es mayormente conocida por el uso del oro, esto no es así,  esquinaatlántica aclara que, se pueden reconocer algunas otras variantes como:

Las "Grietas" de la vajilla de la firma italiana Seletti,
 técnica Yobitsugi,  
recuperado de: eleconomista

-Kintsugi: usa plata en vez de oro

- Técnicas con laca Urushi pero sin metales preciosos

- Yobitsugi: uniones que incorporan otras piezas cerámicas

En este sentido, el Kintsugi no puede entenderse únicamente como una técnica de reparación, sino como el resultado de una convergencia compleja entre contexto histórico, pensamiento filosófico y dinámicas sociales. Entre la violencia de un período de guerras, la influencia del budismo zen y el valor de la ceremonia del té, la reparación de la cerámica adquirió otros significados. Fue al mismo tiempo, aceptación de la impermanencia, afirmación estética de la fractura y quizás, incluso, un gesto de distinción.

El Kintsugi, por lo tanto, no solo repara, sino que introduce una idea clave: el valor puede redefinirse a través al contraste acentuado y producido entre dos superficies. Como dato adicional, en este mismo contexto histórico, también surgió la técnica del Raku.

El Esplendor Dorado: La Aplicación del Oro en la Dinastía Qing

Florero, celadón y oro, período Qianlong, 
recuperado de: thepalacemuseum

La historia milenaria de China en la cerámica es sin duda impresionante y por ello no podría dejar de hablar del uso del oro en esta. Anterior a la dinastía Qing  se usaban panillas de oro para recubrir figuras cerámicas con jugo de ajo.  Algunxs autorxs mencionan que estas se desprendían y no se conservaban. Aunque en internet se puede observar tazas de té de la dinastía Song del horno Ding con bordes doradas, justo elaboradas con esta técnica y aunque a simple vista no parecen mostrar desprendimiento, esta técnica tampoco se conservó en las siguientes dinastías. Por lo que en esta ocasión hablaré específicamente de la dinastía Qing, donde se utilizó el oro con otra técnica más estable que la anterior.

En el siglo XVIII ( dinastía Qin), debido a la prosperidad de la época se comenzó a desarrollar un tipo de estética más ornamentada, recargada y lujosa especialmente en el reinado de Kangxi, Yongzheng y Qianlong, conocida en Occidente como el estilo del "siglo XVIII" y en China como la "Edad de oro Kangxi-Qian". Entonces el uso del oro devino en la decoración cerámica de dos formas: como pigmento para crear rosados y como acabado de oro mismo.

Cuando el oro se convierte en pigmento 

Cuenco esmaltado en rojo púrpura,
período Yongzheng,
recuperado de: thepalacemuseum

Aunque podríamos pensar que la belleza del oro radica únicamente en ese precio resplandor dorado; este también se utilizó para la obtención de un característico color rosado conocido en cerámica como “familia rosada”. Se usaba oro con hidróxido de estaño que se aplicaba sobre piezas ya vidriadas para una tercera quema a baja temperatura, entre 700 y 800 °C, dando lugar a tonalidades que van desde el púrpura rubor hasta el agua rubor. Estos colores son especialmente difíciles de conseguir, pues depende altamente de un manejo adecuado del horno, lo que explica su alto valor.

La producción de porcelana durante la llamada edad de oro Kangxi–Qian fue sumamente rigurosa. Se sabe que en el propio emperador Kangxi, aprobaba los bocetos de las piezas destinadas al palacio <aquellas que llevaban el sello imperial> antes de su ejecución e ingreso a los hornos imperiales. Incluso en este período se creó un cargo específico para supervisar la producción de porcelana, lo que impulsó importantes avances técnicos. Aunque el inicio de la familia rosada puede situarse en este período, fue durante el reinado Yongzheng cuando alcanzó su máximo esplendor y derivó en una técnica conocida como: pintura al pastel, tal como señala Yang Lang.

Jarrón de varios esmaltes y quemas, 
período Qianlong,
recuperado de: thepalacemuseum

Aquí es necesario hacer un breve paréntesis: aunque el oro fue utilizado magistralmente como pigmento en la cerámica china, es importante precisar que este tipo de pigmento no se originó allí, sino que fue importado desde Europa, probablemente desde Alemania o Francia. En este contexto, era conocido como “púrpura de Cassius”. Según Oma y Fontani, este compuesto habría sido descubierto por Glauber y posteriormente difundido por Kunckel. Sin embargo, también se ha atribuido su origen a los asirios en Mesopotamia, debido a sus conocidos vidrios rojos. 

El oro y su fusión con la cerámica

Caja para sellos con motivos de dragones,
período Qianlong,
recuperado de: thepalacemuseum

La segunda forma como se empleo el oro en este período, es como acabado de oro mismo. Se molían láminas de oro y se mezclaban con un fundente de baja (óxido de plomo) para crear una pintura que se colocaba sobre piezas esmaltadas y luego se la cocí a a baja temperatura como tercera quema para finalmente ser frotada con ágata, dando lugar a un precioso dorado. Esta técnica finalmente era exitosa y se logro logró integrar el oro a la cerámica. El acabado con oro puro es extremadamente difícil de conseguir, ya que una capa muy fina provocaría que este se desprenda, además, su aplicación debe ser en una sola pincelada. Así también, el horno juega un papel importante, una temperatura inadecuada provocaría un púrpura o un rosado. Esta técnica fue conocida como benjin y fue popular entre los siglos XVIII y XIX.

En este sentido, el uso del oro en la dinastía Qing no puede entenderse únicamente como un recurso ornamental, sino como el resultado de un alto grado de sofisticación técnica y control del material. Ya sea como pigmento capaz de generar tonos rosados, o como acabado aplicado sobre la superficie, el oro permitió expandir las posibilidades de la cerámica más allá de su material base. Así, el valor de estas piezas no residía únicamente en la presencia del metal precioso, sino en la capacidad de transformar la superficie mediante el fuego, la química y la luz. Evidenciando que el brillo en la cerámica es, ante todo, una construcción cuidadosamente elaborada.

El brillo en la industria

No existen registros sobre dónde exactamente y quién desarrolló el actual lustre que se usa en la industria. Algunxs autorxs adjudican esta readaptación de las antiguas recetas del lustre a Wedgwood, mientras que otros a Hancock. No se podría decir con certeza cuál fue, pero en lo que todxs coinciden es que fue en la localidad de Staffordshire donde se originó esta readaptación. Igualmente en cuanto a los aportes que se dicen surgieron en esta reajuste está el uso del platino y el bismuto. Aunque este último ya se usaba en Mánises por el siglo XV.

La receta como tal para esta readaptación no se encuentra disponible en la web, pero se piensa que el uso de trementina y otros aceites esenciales pudieron haber aportado en el cambio de atmósfera al momento de la cocción, pasando de reducción a oxidación. Debido a que estos aceites generarían una reducción in situ procurando el acabado propio del lustre. Cabe recalcar que los lustres actuales como lo mencionan Gargori et al. consisten por ejemplo para el dorado en la precipitación amoniacal de oro en agua regia con los agentes de dispersión y elución antes mencionados, aunque no se mencionan cantidad ni otros componentes. Como añadidura, quisiera mencionar que actualmente la industria usa la técnica de deposición física de vapor para este tipo de acabados.

Amigxs, esto ha sido un pequeño recorrido sobre la búsqueda del brillo en la cerámica. Sin embargo, cabe señalar que esta no es la única forma en la cual el brillo aparece en la cerámica, es decir, el reflejo. Ya que en ciertos casos,  como veremos en pronto aparece incluso en ausencia de luz.

 

Referencias bibliográficas:

 



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